El tiempo de verano y las dietas invitan a comer ensaladas. Hoy os voy a mostrar cómo hacer la famosísima ensalada César.

Apuntes sobre la receta de Ensalada César.

La Ensalada César la inventó Caesar Cardini, un restaurador americano de procedencia italiana. Fue a mediados de los años 20 del siglo pasado. La leyenda cuenta que la receta de la ensalada César se le ocurrió cuando el día 5 de julio, después de festejar el Día de la Independencia de los Estados Unidos, entró a la cocina de su restaurante en San Diego y la encontró prácticamente vacía.

Los repartidores aún no le habían traído los pedidos y le tocaba preparar el almuerzo. Entonces, el talentoso cocinero rápidamente ingenió como unir los pocos alimentos que le quedaban en la nevera y así nació la ensalada más famosa de todos los tiempos.

La receta original de la salsa César no llevaba anchoas. Para dar ese particular toque salado se utilizaba la salsa Perrins.

Así que podéis perfectamente omitir las anchoas. Aunque… pienso que queda mucho más rica con anchoas. En el caso de que las omitas, habrá que aumentar la cantidad de la salsa Perrins. De una a dos cucharadas, según el gusto.

O también puedes omitir la salsa Perrins y usar sólo anchoas, aumentado la cantidad de 3 a 5 filetes, según tu gusto y el tamaño de los filetes.

Para preparar la ensalada vamos a necesitar lechuga, pan, queso parmesano y los ingredientes necesarios para hacer la salsa.

Por supuesto que puedes usar la salsa de cesar comprada pero te prometo que prepararla en casa es muy, muy fácil. Además, sale infinitamente más rica. Te lo aseguro que una vez que la hagas, no la volverás a comprar.

La lechuga más adecuada para la ensalada Cesrar es la “romana” pero, si no la tienes, pon la que tengas a mano. Yo, por ejemplo, puse la lechuga “batavia”. No sé porqué pero en la parte de Asturias en la que vivo no se lleva la lechuga romana: ni la venden ni la plantan. Y la verdad es que le echo de menos…

Eso sí, la lechuga que pongas tiene que estar bien fresca, crujiente y jugosa.

Los crutones de pan los hice por mi cuenta pero para ahorrar el tiempo puedes usar comprados. ¿Qué si los caseros están más buenos? Sí, lo están.

También puedes añadir a la ensalada unos langostinos (tal y como lo muestro aquí), un filete de ternera o de pollo empanado y troceado. Para la versión vegetariana de la ensalada cesar puedes poner un huevo poche o un huevo cocido al punto.

La salsa César casera hay que consumirla en el mismo día. No es aconsejable dejarla de un día para otro, sobre todo en verano. No dejes para mañana lo que te puedes comer hoy… jejejeje qué graciosa soy.

De todas formas, la cantidad de salsa que sale con las proporciones que indico da justo para preparar una ensalada para 2 personas.

Ingredientes para hacer Ensalada César:

1 lechuga
pan
queso parmesano

Salsa César

3 filetes de anchoas
1 cucharada de salsa Perrins
1 cucharada de vinagre de vino blanco
1 yema de huevo
1 diente de ajo mediano
130 ml de aceite

Todos los ingredientes de la salsa tienen que estar a temperatura ambiente. Así que si los huevos habitualmente los conservas en la nevera, saca uno con antelación y déjalo fuera para que se temple.

Ensalada César, paso a paso:

En el vaso de la batidora ponemos todos los ingredientes, menos el aceite, y los trituramos.

salsa-cesar-2

Añadimos el aceite y batimos hasta que la salsa espese.

salsa-cesar-1

Cortamos en dados de 1-2 centímetros el pan.

ensalada-cesar-4

En una sartén con aceite de oliva lo doramos.

ensalada-cesar-3

Lavamos y troceamos la lechuga.

En un plato ponemos lechuga, crutones, salsa y esparcimos por encima queso parmesano rallado.

ensalada cesar
ensalada cesar

Nos sentamos y disfrutamos.

Recuerdo la primera vez que tuve la suerte de comerme una ensalada César. Fue hace muchísimos años en una terraza al lado del mar. Tras pedirla, cuando el camarero me la trajo y la probé me quedé mirando para todos los lados. Nunca pensé que una ensalada pudiera ser tan distinta a las otras ensaladas que había probado hasta entonces. Esa salsa, con esos trocitos de pan me parecieron sublimes por su sencillez. Convertían a la lechuga en algo que parecía que nunca habías comido hasta ese momento. También pensé que tenia un sabor y presencia muy elegante. Tanto me gustó que, cuando terminé de comérmela pedí otra enseguida.

Muchas veces, cuando me olvido de hacer la compra y quiero hacer algo de comer pienso en la leyenda del cocinero que creó la ensalada César. Se dice que de la improvisación han nacido los grandes clásicos de la cocina de nuestro tiempo. También recuerdo esas palabras de Orson Wells en la inolvidable película “El tercer hombre” en la que interpretaba al misterioso Harry Limes:

“Italia, durante treinta años, bajo los Borgia, tuvo guerras, terror, asesinatos y derramamiento de sangre… pero produjo a Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza tuvieron amor fraternal, quinientos años de democracia y paz. ¿Y qué produjo? ¡El reloj de cucú!”

Porque esta es una de las bellezas del ser humano. Cuando creemos que no tenemos nada, cuando sufrimos, cuando creemos que todas las puertas están cerradas y no podremos seguir, de pronto, nos rebelamos, se nos enciende una bombilla y creamos un plato único que pasa a la historia de la cocina.