Calabacín salteado con sésamo está riquísimo tanto servido solo, como con un arroz blanco.

Apuntes sobre la receta de calabacín salteado con sésamo.

Compra calabacines de tamaño pequeño o mediano. Fíjate que estén brillantes y de color verde intenso. Calabacines así tendrán en su interior muy pocas semillas y su pulpa será firme, densa y muy crujiente. Eso es justo lo que hace falta para que la receta te salga de diez.

En el caso de que no encuentres el jengibre fresco, sustitúyalo con el seco. Con que pongas media cucharadita es suficiente. Pero si no encuentras ni el fresco ni el seco, pon ralladura de medio limón. No será lo mismo pero también te saldrá rico.

La salsa de judías negras con ajo la venden en las tiendas de alimentación china. La puedes sustituir con la salsa de ostras, la venden incluso en El Corte Ingles. Aquí te dejo la foto para que veas como son estas salsas: a la derecha está la salsa de ostras, en medio está la sala de judías negras y a la izquierda está el aceite de sésamo (compra una botellita pequeña).

salsa-judias-negras

La salsa de soja que recomiendo usar es la de fermentación natural. A mi me gusta mucho de la marca “Kikkoman”, la que es clásica y tiene bordes azules en la etiqueta.

Por supuesto que puedes usar aceite de oliva pero si quieres que tu salteado tenga el típico sabor oriental, entonces mejor utiliza el aceite de girasol o el de cacahuetes.

El aceite de sésamo lo venden en muchos supermercados. Es muy aromático y se utiliza en cantidades muy pequeñas solo para aderezar el plato al final.

Con esta misma receta puedes preparar otras muchas verduras, no solo el calabacín.

Espero que te animes a preparar el calabacín salteado y disfrutes mucho comiendo este maravilloso y sano plato.

¡Un saludo!

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